Carácter propio de los centros educativosReligiosas del Sagrado CorazónProvincia España - NorteIntroducciónDesde sus orígenes, y a lo largo de 180 años, la Congregación del Sagrado Corazón participa en la Misión de la Iglesia, por el servicio de educación que expresa nuestro carisma. Por él buscamos: que cada hombre se abra al amor y a la libertad, descubra el sentido de la vida y se entregue a los demás, colabore creativamente en la transformación del mundo, viva la experiencia del amor de Jesús y se comprometa en una fe activa 1. Esta dimensión educadora nos ha llevado a un compromiso en actividades de: enseñanza y formación, desarrollo humano y promoción de la justicia, pastoral y acompañamiento en la fe 2. A través de la continua actualización de nuestro Plan de Estudios de 1852, de las Asambleas y Capítulos Generales y a partir del Vaticano II, nuestros Centros Educativos, en los diversos países, se han ido configurando como lugares específicos de: desarrollo integral del alumno, en una comunidad educativa responsable y activa 3, desde una dimensión trascendente 4, abriéndose a la realidad social en la diversidad de culturas 5, en un intento de construir un ámbito de convivencia má s humano y más justo 6. En la provincia España Norte, las Religiosas del Sagrado Corazón han orientado su labor educativa según estos principios. En el año 1970 buscamos la subvención de nuestros centros, a fin de garantizar la apertura y socialización de los mismos. En el año 1980 se fijan las siguientes líneas que han de orientar los Proyectos Educativos de los distintos Centros: queremos una educación abierta, que valore a la persona en su totalidad, asumiendo la cultura del país, desde una opción cristi ana. En el año 1986, en el marco de la Ley Orgánica Reguladora del Derecho a la Educación, consciente del reto y responsabilidad de futuro que supone participar en la tarea educadora en una sociedad pluralista y en permanente cambio: queremos que nuestros Centros sean un servicio de interés público y nos acogemos a la financiación de la Administración, con el fin de garantizar la gratuidad. La Comunidad EducadoraLa Comunidad Educadora asume de nuevo la responsabilidad de un proyecto común y de una real participación, que supone subsidiaridad y representatividad de todos. La Comunidad Educadora se compone de los siguientes estamentos: La Entidad Titular alienta el Carácter propio y promueve la cohesión de todos los que forman la comunidad educativa; ejerce su última responsabilidad ante la Sociedad y los Poderes públicos, delega las distintas responsabilidades de órganos unipersonales y colegiados, asume los derechos y deberes que dimanan de las relaciones contractuales. Los Profesores, principales educadores de los alumnos en el Centro, participan activamente en la preparación, realización y evaluación del Proyecto Educativo, son corresponsables de la acción educativa e intervienen en la gestión del Centro a través de su participación en el Claustro y en otros órganos personales y colegiados. El Personal No Docente colabora de manera solidaria en la marcha de la Escuela y se compromete en la acción educadora. Los padres, últimos responsables de la educación de sus hijos, participan activamente en la vida de la Escuela a través de: la Asociación de Padres, la asistencia y colaboración en actividades del Centro, la relación personal con los profesores, la pertenencia a órganos colegiados. Los alumnos, activos en el proceso de su educación: reciben la atención personalizada de los profesores, participan en la vida de la Escuela y en órganos colegiados del Centro, eligen sus delegados y representantes. El Consejo Escolar es el máximo órgano colegiado representativo de la Comunidad Educativa, y su composición garantiza que los diversos estamentos participen en él y, por tanto, se corresponsabilicen de la gestión global del Centro. Las competencias que la legislación vigente asigna al Consejo Escolar, exigen que todos sus miembros: asuman como propios los objetivos del Centro y se responsabilicen de promover la realización de su Proyecto Educativo, tengan conocimiento de la acción educativa del Centro y del conjunto de actividades que promueve, compartan la reflexión y el trabajo que supone la actualización del Proyecto Educativo y la proyección de la escuela hacia el futuro. Las características de nuestros Centros y el tipo de Educación que queremos ofrecer hacen que los criterios básicos del funcionamiento del Consejo escolar sean fundamentalmente: los objetivos de la Comunidad Educativa, la atención a las necesidades formativas de los alumnos y a la calidad de la educación, el diálogo, la comprensión y el respeto, caminos habituales que conducen a los acuerdos que debe tomar el Consejo Escolar. Líneas educativasQueremos una educación abiertaNuestros Centros quieren estar atentos a todo cuanto vive en el hombre y en el mundo, con una postura crítica ante la realidad social del momento, evolucionando al ritmo de los tiempos, se acogen a la financiación pública de acuerdo con las leyes, a fin de garantizar la gratuidad de la educación y evitar toda discriminación por motivos económicos, desean crear un estilo sobrio, frente al mundo que sufre la pobreza y la desigualdad. Que valore a la persona en su totalidad«Damos importancia al equilibrio físico y afectivo, al cultivo de la imaginación y la memoria, a la formación de la inteligencia y de la voluntad» 7. a) La persona crece en relación con los otros, procuramos la relación personal con los alumnos. El tutor es figura clave en la tarea educadora, a él se le confía de manera primordial la integración de la personalidad del alumno, favorecemos la calidad de la relación que se establece en la comunidad educadora entre alumnos, padres, profesores, personal no docente, fomentamos un clima de respeto, donde cada uno pueda ser él mismo y se desarrolle íntegramente en relación con los demás, creamos un clima de comunicación y confianza. b) Un clima de libertad y responsabilidad buscamos estructuras de participación donde cada uno se comprometa libre y responsablemente y aporte lo mejor de sí mismo, ofrecemos situaciones y espacios de libertad y responsabilidad, según las edades, donde se potencien estas actitudes. c) Consciente del valor del trabajo consideramos el estudio como el trabajo presente de los alumnos, buscamos en su realización exigente todo lo que comporta de crecimiento y maduración, damos más importancia al proceso de aprendizaje de los alumnos que al éxito de los resultados, queremos un nivel de exigencia personal y grupal, donde cada uno pueda rendir según sus posibilidades, evitando las comparaciones y la competitividad, consideramos que la sociedad de consumo, de violencia y paro deben de llevar a fomentar un espíritu de trabajo que capacite al alumno a dar respuesta a este mundo en que vivimos. d) Desarrollando sus capacidades creativas potenciamos actividades que desarrollen y eduquen la sensibilidad de los alumnos, queremos educar para el ocio, la expresión, tiempo libre, la fiesta y todo aquello que suscite respuestas nuevas, fomentamos la admiración como actitud fundamental en la naturaleza, en las personas, en el acontecer diario, en la vida. e) Comprometida en el mundo en que vive nos acercamos a la realidad con sentido crítico, colaboramos en el cambio social, en la línea de una mejor distribución de los bienes y disminuir la marginación, «La dimensión educadora de nuestra misión es inseparable de la llamada a trabajar por la justicia. En un mundo donde, a menudo, se frustra el hombre, tanto en sus necesidades más inmediatas, como en sus aspiraciones más profundas, queremos trabajar por la justicia y colaborar en el crecimiento del hombre y su liberación con preferencia por los pobres y marginados» 8, fomentamos actitudes y acciones solidarias en las que se valora el servicio y el compromiso. Asumiendo y valorando la cultura del paísNuestras instituciones educativas, dentro de la realidad geográfica, política, social y eclesial en que se encuentran, quieren descubrir los rasgos propios, allí donde están insertas, y responder a ellas. Desde una opción cristianaque presenta la vida y el hombre desde una visión evangélica, principio inspirador de la Escuela, que abre al hombre a la Trascendencia y le lleva a un compromiso personal y comunitario en la construcción de una sociedad más humana. En nuestros Centros se imparte la enseñanza de la Religión: que tiene en cuenta la realidad del alumno y el contexto socio-religioso en que vive, que supone el estudio sistemático de los contenidos del mensaje cristiano en la línea del Vaticano II, que enfoca el hecho religioso como respuesta al sentido último de la vida y es respetuoso con el pluralismo, que ayuda a descubrir el origen religioso y las tradiciones de nuestro pueblo. La Comunidad de creyentes del Centro, en comunión con la Iglesia local, ofrece a los alumnos que lo soliciten una formación catequética que incluye la celebración de la fe y el compromiso de vida.
La Congregación del Sagrado Corazón participa de la Misión de la Iglesia por el servicio de educación. Por ello, nuestros Centros Educativos, en los diversos países, se han ido configurando como lugares específicos de desarrollo integral del alumno dentro de una comunidad educativa responsable y activa, desde una dimensión trascendente, abriéndose a la realidad social en la diversidad de culturas, en un intento de construir un ámbito de convivencia más humano y más justo. En la Provincia Norte, las líneas que orientan nuestros Proyectos Educativos son las siguientes: Una educación abierta a todos sin discriminación alguna, y a todo cuanto vive en el hombre, con una postura crítica. Que valore a la persona en su totalidad la persona crece en relación con otros, en un clima de libertad y responsabilidad, consciente del valor del trabajo, desarrollando sus capacidades creativas. Asumiendo y valorando la cultura del país queremos descubrir los rasgos propios allí donde vivimos, y responder a ellos. Desde una opción cristiana que presenta la vida y el hombre con una visión evangélica. Queremos que nuestros Centros sean un servicio allí donde estén, y nos acogemos a la financiación de la Administración, con el fin de garantizar la gratuidad. Nuestra Comunidad educadora, formada por titulares, padres, profesores, alumnos y personal no docente, asume estas líneas que marcan nuestro Proyecto Educativo.
1 n º 11 Constituciones 1982 2 n º 13 Constituciones 1982 3 Plan de Estudios 1852 4 Asamblea de Educaci ó n, M é jico, 1979 5 Capítulo General, Roma, 1976 6 Capítulo General, Roma, 1976 7 Plan de Estudios 1852 8 Capítulo General, Roma 1976 |